el calendario romano tiene dos días con el mismo número separados por siete meses: el 19 de marzo y el 19 de octubre. en la cuenta romana llevan, además, el mismo nombre —el decimocuarto día antes de las calendas de abril y el decimocuarto antes de las de noviembre—, y en los dos hay noticia de los mismos escudos sagrados. el segundo se llamaba armilustrium, la purificación de las armas.
la fecha no la da ninguna fuente literaria. varrón mete el armilustrium en su tanda de fiestas de octubre sin decir qué día, y el epítome de festo tampoco lo dice. el 19 llega por la epigrafía: warde fowler, en 1899, lo encabezaba con la marca np y la abreviatura arm, y advertía de que en los calendarios sólo aparecen esas tres primeras letras. ese recuento tiene fecha: todos los calendarios de piedra que fowler manejaba eran de época de augusto o posteriores. el único anterior a la reforma de césar, pintado sobre estuco en anzio, se halló en 1915, y en la traducción de warmington su 19 de octubre conserva la marca de día festivo, pero el nombre de la fiesta va entre corchetes: restituido por los editores. la edición epigráfica de degrassi no se ha cotejado aquí.
las dos descripciones antiguas dicen cosas distintas. varrón explica el nombre: el armilustrium se llama así porque en el armilustrio hacen los ritos armados —«a no ser que el lugar tome el nombre de ellos»—, y lo deriva de ludere, jugar, o de lustrum, purificación, «porque daban vueltas jugando, armados con los ancilia». dos cautelas: varrón no decide si la fiesta dio nombre al lugar o al revés, y la forma «jugar» es una enmienda moderna, porque los manuscritos traen luendo, de luere, expiar. el epítome de festo, un resumen de un resumen del diccionario de verrio flaco, da la otra: era una fiesta en la que hacían los ritos armados y, mientras sacrificaban, tocaban las trompetas. no nombra a los salios ni los escudos.
el lugar tampoco está resuelto. livio cuenta que en el 207 a.n.e. «pareció llover piedras en el armilustro» y hubo que repetir el rito de nueve días: es la mención datable más antigua, y es del sitio, no de la fiesta. platner y ashby lo ponen en la ladera noroeste del aventino, probablemente al sur de santa sabina, junto al vicus armilustri que citan tres inscripciones; fowler leía en varrón «el aventino, junto al circo máximo», en el otro costado del monte, y confesaba no encontrar explicación. no se conserva resto alguno.
los ancilia eran los escudos sagrados de marte, y los llevaban los salios. dionisio de halicarnaso cuenta que numa nombró doce salios patricios, y que de los muchos escudos que llevaban sólo uno había caído del cielo: los demás se hicieron iguales para que un ladrón no supiera cuál era. ovidio dice que numa mandó hacer «más», no doce. y hay un episodio que muestra el peso de esos días. en el 190 a.n.e. un ejército romano camino de asia acampó en el helesponto, escribe livio, «porque habían caído por casualidad los días en que se mueven los ancilia», y a publio escipión, por ser salio, esos días lo separaron del ejército. polibio da la regla: los salios, estén donde estén, no pueden cambiar de residencia durante treinta días mientras duran los sacrificios. ninguno de los dos dice en qué mes.
la simetría no es un dato antiguo: es una lectura del calendario. muy asentada, probablemente correcta, y con autor.
el puente entre las dos fechas son dos frases. una nota del calendario augusteo de preneste, que se atribuye a verrio flaco, dice que el 19 de marzo los salios danzaban en el comicio, con los pontífices presentes según la restitución de la piedra; y un gramático tardío, carisio, escribe que ese día «se solían purificar las armas, los ancilia». su etimología es falsa, admitía fowler, pero la razón que da es valiosa. lo demás es interpretación. la simetría la propuso georg wissowa en 1891 y fowler la recogió en 1899, con la nota de que mommsen desaprobaba el razonamiento de wissowa y con una cautela propia: el objeto y el sentido de la purificación, escribía, no están del todo claros, y uno se siente tentado a suponer que representaba la de las armas de todo el ejército. wissowa la formuló madura en 1902: los términos rituales ancilia movere y ancilia condere simbolizarían tomar y deponer las armas, y el paralelismo de los dos ciclos, escribió, «salta a la vista». ninguna fuente antigua conservada dice que roma cerrara ese día su año militar.
un aviso sobre el texto que suele citarse en apoyo. suetonio cuenta que otón salió a campaña con los ancilia «movidos y todavía sin guardar», cosa que se tenía por nefasta desde antiguo; tácito usa el mismo verbo. pero otón salió de roma, según tácito, la víspera de los idus de marzo del 69: el pasaje documenta el ciclo de marzo, no un veto de guerra que fuera de marzo a octubre.
lo comprobable es el hueco que queda detrás. fowler escribió que desde el 19 de octubre no había ninguna fiesta de marte hasta el año nuevo, el 1 de marzo, y no es exacto: las equirria del 27 de febrero, unas carreras de caballos en el campo de marte, son de marte, el propio wissowa las cuenta entre sus fiestas de primavera, y el calendario de anzio conserva el principio del nombre, equ[irria]. lo que sí queda vacío es noviembre, diciembre y enero. el año más antiguo de roma empezaba en marzo —varrón cuenta los meses desde él, y de ahí que septiembre siga significando «el séptimo»—: el dios de la guerra volvía al calendario el mes en que roma volvía a contar.
tampoco hay que fundir los ritos de marzo. varrón explica el quinquatrus del 19 como un nombre de fecha, «el quinto día después de los idus», y se queja de que por error del nombre se celebre como si fueran cinco días; el tubilustrium del 23, la purificación de las trompetas sagradas, es otra fiesta. y la mitad de marzo sobrevivió mejor que la de octubre. en el calendario de filócalo, del año 354, el 9 de marzo todavía pone ARMA ANCILIA MOVENT, el 19 QVINQVATRIA —en plural: el error de varrón ganó— y el 23 TVBILVSTRIVM. el 19 de octubre ya no dice armilustrium: dice juegos del sol, y el sol en escorpio.