no, aunque el fondo de la intuición es correcto — y justamente por eso el cruce es tan fácil de hacer.
el del desastre de lípari, en el 260 a.n.e., es cneo cornelio escipión asina, cónsul aquel año junto a cayo duilio. se adelantó con diecisiete naves, la escuadra cartaginesa lo embotelló de noche en el puerto y lo capturó casi sin combate. y aquí conviene desmontar de paso lo que suele acompañar a esta historia: el cognomen asina, «la burra», no le vino de lípari. polibio narra el desastre y ni siquiera menciona el apodo; la única explicación antigua que existe es la de macrobio, que lo remonta a un antepasado que, al exigírsele fiadores, se presentó en el foro con una burra cargada de dinero como prenda. y era hereditario: su propio hijo, cónsul en el 221, también era escipión asina. lo de «se lo pusieron los rivales por lo de lípari» es divulgación moderna sin fuente antigua detrás.
el tío de escipión el africano es otro cneo: cneo cornelio escipión calvo, cónsul en el 222, que combatió años en hispania junto a su hermano publio —el padre de africano— y murió allí en el 211. no cayeron juntos, por cierto: fueron dos derrotas distintas separadas por unos veintinueve días, primero publio y después cneo. así que la parte de fondo se sostiene: el tío de africano fue cónsul, no un senador cualquiera. simplemente no es el hombre de lípari.
la distancia entre los dos se lee en los fasti consulares. asina era hijo de escipión barbato y hermano de lucio cornelio escipión, el cónsul del 259 — y ese lucio es el abuelo de africano. asina, por tanto, no es su tío sino su tío abuelo, el hermano del abuelo. la aritmética lo remata sola: africano nació hacia el 236, veinticuatro años después del desastre de lípari.
conviene tenerlo presente de aquí a zama, porque la gens cornelia de los escipiones es un campo de minas de homónimos: hay un cneo, un publio y un lucio en casi cada generación, y muchas veces el cognomen —asina, calvo, barbato, nasica— es lo único que los separa