y haces bien en sospechar: a mediados del s.vii a.n.e. ni roma ni alba longa eran “potencias” de nada. alba estaba en fase pre-urbana —un racimo de aldeas en torno a los montes albanos, no una ciudad unificada— y la propia roma no será una verdadera ciudad monumental hasta los s.vi-v. los asentamientos del lacio se medían en hectáreas y un par de miles de almas, no en imperios. lo que el mito vende como guerra entre estados era, en arqueología, una pelea de vecinos por el control del lacio. esa “escala épica” es retroproyección pura: livio escribe ya con roma dueña del mediterráneo y le inyecta grandeza a una escaramuza para dignificar sus propios orígenes. ojo —y esto importa para la marca: la entrada del corpus no las llama “potencias”, las llama ciudades enemigas y vieja metrópoli; el duelo de horacios y curiacios no nos interesa por su tamaño, sino por lo que roma decidió fechar ahí: el origen de la provocatio ad populum, el derecho a apelar al pueblo
r.responsum