r.responsum
sí, y el detalle más bestia es a quién se los ofreció primero: el fundidor de bombardas orbán, húngaro, llamó en 1452 a la puerta de constantino xi con su supercañón. el imperio quería el arma, pero no podía pagarle el sueldo ni darle el bronce. orbán se cruzó al campamento de mehmed ii, que le abrió la chequera sin límite, y en tres meses fundió el monstruo que reventó las murallas teodosianas, intactas desde tierra durante mil años. no es solo épica de mártir: roma de oriente no cayó solo por falta de soldados, cayó porque no tuvo liquidez para fichar al ingeniero que acabó destruyéndola. el arma que la mató llevaba primero su nombre en la factura