busto romano de mármol del emperador nerón, musei capitolini, roma
cjh1452000 · cc by-sa 3.0
evento

el gran incendio y el primer chivo expiatorio

incendivm romae

publicado

el 19 de julio del 64 el fuego devoró roma durante casi una semana. nerón abrió sus jardines y trajo grano, pero el rumor pudo más — y el emperador encontró un culpable en una secta oriental. es la primera represión de cristianos de la que tenemos noticia.

el incendio que arrasó la capital del mundo durante casi una semana le regaló a la historia romana algo más que cenizas: su primer gran chivo expiatorio.

ocurrió un día como hoy, un 19 de julio del año 64 de nuestra era. la fecha la conocemos por un detalle muy romano: tácito anotó que el fuego prendió el mismo día en que, siglos atrás, los galos habían incendiado roma. empezó entre las tiendas que rodeaban el circo máximo, se descontroló con el viento seco del verano y devoró los barrios de madera donde se hacinaba la plebe. de los catorce distritos de la ciudad, tres quedaron reducidos a cenizas y otros siete, malheridos; solo cuatro salieron intactos. y cuando ya parecía vencido, el fuego volvió a prender y ardió unos días más.

tácito, que escribió medio siglo después, recoge el rumor que todos hemos heredado: que el propio nerón ordenó el incendio para despejar el solar de su faraónica domus aurea, la «casa dorada» que levantaría sobre las ruinas, con su lago artificial y su estatua colosal. hoy los historiadores lo dudan, y los datos ayudan a entender por qué: nerón estaba en su villa de antium cuando empezó el fuego; a su vuelta abrió sus jardines a los damnificados, hizo traer grano de ostia y bajó su precio; y después legisló calles más anchas, pórticos y piedra en lugar de madera, para que roma no volviera a arder así. suetonio y casio dión, menos cautos que tácito, dan el rumor por hecho consumado; de ahí nace la estampa, ya imborrable, de nerón recitando versos sobre la caída de troya mientras la ciudad ardía.

acorralado por el rumor, el emperador necesitaba un culpable.

lo encontró en una secta oriental a la que roma ya miraba con recelo: los cristianos. al describirlos, tácito deja una de las menciones paganas más antiguas de «el cristo» —y la primera que refiere su ejecución bajo tiberio por el gobernador poncio pilato—. el castigo se diseñó como espectáculo: a los condenados los cubrieron con pieles de fieras para que los perros los despedazaran, los crucificaron o los quemaron vivos, como antorchas, al caer la noche.

y aquí, el matiz historiográfico serio. es la primera represión de cristianos de la que tenemos noticia, y casi todo lo que sabemos de ella cabe en un único pasaje de tácito: ningún otro autor de su siglo la cuenta. tanto es así que algún historiador moderno —brent shaw, en un artículo célebre— ha llegado a dudar de que la persecución ocurriera tal como se nos ha contado. la mayoría acepta el núcleo del episodio, pero el aviso queda: un solo testigo, escribiendo cincuenta años después, sostiene él solo una de las escenas más famosas de la historia antigua. ni siquiera el número de muertos del incendio nos llegó: ninguna fuente lo da.

el cierre tiene la ironía amarga de costumbre. roma se reconstruyó sobre las cenizas, más ancha y más de piedra. la domus aurea apenas sobrevivió a su dueño, y sobre su lago artificial, ya drenado, otra dinastía levantó el coliseo. lo único que aquel fuego dejó en firme fue un puñado de gente ejecutada para cargar con una culpa que, quizá, no era de nadie.

⁕ ⁕ ⁕ aparato ⁕ ⁕ ⁕

fontes classicae.

  1. i. tácito · anales xv, 38-44
  2. ii. suetonio · vidas de los doce césares · nerón 38
  3. iii. casio dión · historia romana lxii, 16-18

bibliografía moderna.

  1. i. edward champlin · nero
  2. ii. brent d. shaw · the myth of the neronian persecution · journal of roman studies 105
dídac
⁕ sobre el autor ⁕

dídac

ingeniero de software, divulgador histórico. escribe sobre historia política antigua y la rabia que le produce su propio siglo. construye en internet una encyclopædia romana — y unas habitaciones más.