busto colosal romano de mármol del emperador nerón con el ceño marcado
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cómo burlar al catador de venenos del emperador

mors britannici

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matar a un rival en roma era difícil; matarlo cuando un catador prueba todo lo que ingiere requiere ingenio criminal. nerón resolvió el problema con un truco indetectable y borró a su hermanastro británico delante de toda la corte, sin perder la compostura.

eliminar a un rival político en roma ya era complicado de por sí. hacerlo cuando tu objetivo tiene un catador personal que prueba todo lo que come y bebe requiere otra cosa: ingenio criminal. nerón resolvió ese problema técnico con una elegancia escalofriante, y eliminó a su hermanastro delante de toda la corte sin que se le moviera un músculo.

corría el año 55 n.e. nerón tenía diecisiete años y un problema de legitimidad. había llegado al trono el año anterior, tras la muerte —probablemente el envenenamiento— del emperador claudio, pero no era el heredero de sangre: era el hijastro, adoptado gracias a las maniobras de su madre, agripina. el heredero natural vivía bajo el mismo techo. se llamaba británico, era el hijo biológico de claudio, y rozaba ya la mayoría de edad. cuando británico vistiera la toga viril, sería un polo legítimo en torno al cual podían agruparse todos los descontentos. nerón necesitaba que desapareciera, y rápido.

el obstáculo era el catador. cualquier personaje importante de la corte comía vigilado por un praegustator, un esclavo cuya función era probar antes cada plato y cada copa; si caía fulminado, el comensal se salvaba. para sortearlo, nerón recurrió a una especialista: locusta, una envenenadora profesional condenada por otros crímenes, a la que sacó de la cárcel para que diseñara el método. un primer intento con un veneno lento fracasó. nerón, furioso, exigió algo inmediato e indetectable, y según las fuentes amenazó a locusta con la muerte si no lo conseguía.

el catador probó la copa y la declaró segura. el truco no estaba en la copa: estaba en lo que vino después.

el plan, tal como lo cuenta tácito, fue de una frialdad perfecta. durante un banquete, sirvieron a británico una bebida caliente. el catador la probó delante de todos y confirmó que era segura. entonces británico se quejó de que estaba demasiado caliente, y los sirvientes —siguiendo el guion— le añadieron agua fría para templarla. el catador no volvió a probar esa agua, porque el protocolo ya se había cumplido. y en esa agua añadida iba el veneno. británico bebió y se desplomó al instante; según tácito, perdió a la vez la voz y la respiración.

la sangre fría de nerón completó la escena. con británico convulsionando y muriendo en el triclinio, ante los ojos de su hermana octavia y de la propia agripina, nerón no se inmutó: comentó con calma que su hermanastro sufría desde niño de ataques de epilepsia, que ya se le pasaría, y siguió cenando. la mayoría de los invitados, según la tradición, le siguieron la corriente y continuaron comiendo, porque la alternativa era reconocer en voz alta que acababan de presenciar un asesinato imperial. esa noche misma se llevaron el cuerpo y lo incineraron a toda prisa, bajo la lluvia.

conviene un matiz de historiador: el relato del veneno procede de fuentes hostiles a nerón —tácito, suetonio y dión—, que escribían décadas después, de modo que el relato del agua envenenada bien puede llevar adorno literario. lo seguro es que británico murió de forma repentina y conveniente, justo cuando estorbaba; el magnicidio es la lectura tradicional, pero parte de la historiografía moderna (a. barrett, por ejemplo) no descarta una muerte natural por la epilepsia que el joven padecía de verdad, y el propio tácito (13.17) admite que ya entonces algunos dudaron del envenenamiento. nerón premió a locusta con tierras y, según la tradición, con discípulos a los que enseñar el oficio. en roma, el verdadero arte del poder no era envenenar a un rival. era hacerlo en público y seguir cenando.

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Eliminar a un rival político en Roma era complicado, pero hacerlo cuando el objetivo tiene un catador personal probando todo lo que ingiere, requiere genialidad letal. Ocurrió un día como hoy. En el año 55 d.C., el joven emperador Nerón tenía un problema de legitimidad. A su lado en el palacio residía su hermanastro Británico, el auténtico hijo de sangre del anterior monarca. Nerón sabía que debía borrarlo del mapa político de inmediato. Durante un banquete, Británico solicitó una copa de vino caliente. El catador oficial probó la bebida y confirmó que era segura. Sin embargo, Británico se quejó de que la temperatura era insoportable. Con absoluta sangre fría, los sirvientes de Nerón vertieron un chorro de agua helada para enfriar la copa. El catador no probó esa agua añadida, y ahí residía la toxina. Británico colapsó instantáneamente frente a toda la corte. Según los rumores de la época, Nerón no dejó de cenar, afirmando fríamente que se trataba de un simple ataque de epilepsia.

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fontes classicae.

  1. i. tácito · anales libro xiii
  2. ii. suetonio · vida de nerón

bibliografía moderna.

  1. i. edward champlin · nero
dídac
⁕ sobre el autor ⁕

dídac

ingeniero de software, divulgador histórico. escribe sobre historia política antigua y la rabia que le produce su propio siglo. construye en internet una encyclopædia romana — y unas habitaciones más.