tácito sitúa a nerón en ancio y da el canto como rumor, no como hecho —pero lo fecha «en el momento mismo en que la ciudad ardía», así que ese «mientras» no es adorno posterior. lo que no le pone ninguna de las tres fuentes es el instrumento: lo hacen cantar, no tocar. y el violín no existiría hasta el siglo xvi.
el violín ni siquiera existiría hasta el siglo xvi. y tácito sitúa a nerón en ancio mientras roma arde: no vuelve a la ciudad hasta que el fuego se acerca a su propia casa, y solo entonces abre el campo de marte, los monumentos de agripa y sus propios jardines a los que huyen. del canto no da un hecho, da un rumor, y lo marca como tal: se había extendido —escribe— que «en el momento mismo en que la ciudad ardía» subió a su escenario privado a cantar la caída de troya. así que «mientras ardía» no es adorno posterior: está dentro del rumor que recoge tácito. lo que no está es el instrumento. suetonio lo pone en la torre de mecenas «con su traje de escena», y hay que llegar a casio dión, siglo y medio después del incendio, para verlo siquiera con el atuendo del citaredo. los tres coinciden en un verbo, y no es tocar: es cantar.
un tirano necesita una imagen, y esta era demasiado buena para comprobarla.
tácito recoge un rumor de canto, no un hecho presenciado —pero lo fecha durante el incendio; lo que no aparece ni en tácito ni en suetonio es el instrumento.